Aquellos que saben lo que significa vivir con pasión el deporte tienen claro que una derrota siempre duele, pero hay formas y formas de perder…

El juego de anoche era especial; por la rivalidad de los últimos años, por el momento que Sayago atravesaba en la Liga, por la agresión sufrida en nuestra sede hace un par de semanas y porque la presencia de todos los medios de comunicación (incluida la TV) le daba un toque más mediático de lo habitual.

Estuvo absolutamente todo a la altura de las circunstancias: el colorido, la presencia de la parcialidad de Sayago que acompañó en gran número…

Había ambiente de clásico: pero faltó el equipo.

Treinta y tres puntos fue la diferencia (79 – 46), probablemente exagerada si comparamos campañas y planteles, pero justa y contundente según lo visto ayer.

Fue partido casi durante todo el primer tiempo (terminó 37 – 28 a favor de Olimpia), pero ya dábamos muestras de inferioridad en el juego interno, habían bajado los porcentajes en el tiro exterior y no encontramos el juego para los dos hombres que venían siendo pilares en la levantada del grupo, nos referimos a Roney Martínez y Marcelo Pérez.

Para el comienzo del tercer cuarto, el ingreso de “cocochito” Álvarez, el aporte de Rak y el peso de los extranjeros en la pintura fueron demasiado para un equipo que se “puso el balde”, se entregó, y no tuvo fuerzas para decorar un trámite que era irreversible.

Los graves problemas ofensivos preocupan y mucho, así como también la pobre actuación de los americanos, especialmente de Hassel, que no rinde lo suficiente como para quedarse en un plantel que necesita indefectiblemente la presencia de un pivot que pese en ambos tableros.

El resto fue pura tristeza, amargura y una impotencia terrible, teniendo que bancar las cargadas de una hinchada improvisada (a los 10 minutos de comenzado el encuentro ingresaron por lo menos 70 chicos de no más de 17 o 18 años) que “apareció” justo en la noche de ayer…

Lo demás es básquetbol y no se puede buscar responsabilidades o culpas donde no las hay. Nos superaron de punta a punta y se llevaron una victoria justa y que merecen festejar.

Pero esto sigue el sábado en Sayago ante Defensor Sporting, por ende lo único que debemos pedir es que el público siga acompañando y que todos (plantel y parciales) hagamos “borrón y cuenta nueva”.

Lo importante es que esto es un juego señores, y en todo juego hay revancha.

Nos volveremos a ver en la segunda rueda…